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La Otra Victima
Mas de tres millones de niños en los Estados Unidos
son testigos de violencia doméstica cada año.
Estos jóvenes literalmente crecen en un “clima
de miedo”. Trágicamente, muchos de estos niños
se hacen responsables de esta violencia.
Como comunidad nosotros hacemos responsables
de esta violencia al padre o a la madre ofensor(a). Nuestros
programas están
diseñados para apoyar al padre o madre abusado(a)
con en espera de que se proporcione la protección
adecuada a su(s) niño(s). Además, los efectos
de la violencia doméstica en los niños que
la presencian en sus hogares muchas veces pasa desapercibida
porque ellos no son los receptores del abuso. Contrario a
lo que se piensa, algunos niños que son testigos de
violencia doméstica tienen niveles más altos
de problemas de conducta y emocionales que otros niños.
Los niños responden individualmente en formas diferentes
aún en una misma familia. Algunos niños puede
volverse violentos, mientras que otros niños se vuelven
introvertidos. Ellos probablemente piensen que facilitan
las cosas para su madre si aparentan hacer frente a la situación,
tratando de ser más callados y al no decir como se
sienten. Estos niños regularmente se aíslan
y se sienten avergonzados por lo que está pasando
en casa. Muchos niños quizás asuman una posición
completamente opuesta, como ser la única persona que
puede llamar a la policía y pedir ayuda, o se les
dice que el abuso es un “secreto de familia” que
nadie debe saber. Sin tomar en cuenta la dinámica
de la familia, los niños y jóvenes deben soportar
la carga de la violencia doméstica. Ellos también
son víctimas.
Un adulto tal vez pueda decir que
está bien que su
pareja abuse emocionalmente de él o ella, siempre
y cuando sea bueno(a) con los niños. Pero, la violencia
doméstica se presenta en muchas formas e incluye el
abuso emocional, financiero, sexual o físico. Al abusar
al adulto, su pareja NO está siendo bueno con los
niños. Mostrar afecto y dar atención a los
niños no debe compensar el negarles (a través
de la violencia doméstica) a los niños el derecho
a una niñez sana y feliz.
Aunque muchos padres de familia creen
que pueden ocultar la violencia doméstica de sus niños, los niños
de estos hogares muestran lo contrario. Algunas Investigaciones
sugieren que entre un 80 y un 90 por ciento de estos niños
saben de la violencia en su casa. Aún si ellos no
ven ninguna golpiza, ellos escuchan los gritos, sienten miedo,
y ven los moretones, los huesos rotos y las quemaduras de
la víctima.
¿Qué puede hacer usted por estos
niños?
- Hágales saber que el abuso no es
su culpa, o la culpa de la víctima.
- Hágales
saber que no es su responsabilidad proteger al adulto abusado.
Los niños nunca deben ponerse
entre sus padres durante una pelea, tampoco se deben esconder.(Por
ejemplo: en un closet o en el sótano). Se debe enseñar
a los niños que vayan a un lugar seguro designado
(como la casa un amigo o un vecino).
- A pesar de que sus
niños probablemente no han estado
en la habitación, ellos pueden haber percibido el
ambiente, así es que si usted puede, explíqueles
en su idioma lo que esta sucediendo.
- Dígales que
ellos tienen el derecho de expresar sus sentimientos y
que quiere escuchar lo que tienen que
decir.
- Asegúreles que el sentirse asustado, enojado,
confundido o triste es normal en esta situación.
- Encuentre
a un adulto confiable y comprensivo que pueda hablar de
ello con su niño(s) (como a un pariente,
un maestro de la escuela o un consejero de la escuela).
- Localice
los servicios, la información y el apoyo
par los niños. Localmente, contacte
a LEVI (Iniciativa
para Terminar la Violencia Doméstica en Longmont).
Para obtener mas información acerca de los efectos
de violencia domestica en los niños, oprima aquí,
donde usted pueded obtener articulos
y datos, tambien una
lista de libros acerca de este tema.
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